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Esta publicación te va a ayudar a descartar algunos de los mitos más comunes asociados con los lentes de contacto y esperamos que sirva para educarte y alentarte a visitar a tu oftalmólogo y pedirle una prueba de lentes de contacto, así vas a poder experimentar la libertad que te pueden brindar.

MITO 1: Los lentes de contacto son incómodos.
Han pasado muchos años desde que se inventaron los lentes de contacto y en los últimos años han habido grandes desarrollos en nuevas tecnologías para lentes. Hoy en día, los lentes de contacto son extremadamente suaves, finos y flexibles – y aún más importante – mantienen su humedad para brindar mayor comodidad. El material y el diseño permiten que el lente se adapte a la forma única de tu ojo, y dado que son reemplazados con frecuencia, tus lentes siempre se sienten limpios, frescos y cómodos, De hecho, los lentes de contacto son tan cómodos que ni siquiera vas a sentir que los estás usando.

Resultado de imagen para lente de contacto sobre dedosMITO 2: No me gusta la idea de ponerme algo en el ojo.
Ésta es una reacción normal de parte de alguien que nunca usó lentes. Aunque es comprensible sentirse un poco inseguro al principio, esta sensación después desaparece. Una vez que tu profesional de la visión te muestre cómo colocar y retirar los lentes adecuadamente, vas a notar que es tan fácil como ponerse y quitarse los zapatos.

 

Mito 3: Los lentes de contacto con frecuencia provocan infecciones oculares.
Los lentes de contacto en sí no producen infecciones oculares. Los gérmenes de la superficie de un lente sucio provocan las infecciones. La falta de una higiene adecuada o el mal uso de los lentes de contacto son la causa más común de dichos problemas. Si seguís con cuidado las instrucciones que te dio tu profesional de la visión, vas a poder disfrutar de la conveniencia del uso de los lentes de contacto y minimizar el riesgo de problemas. También es importante recordar que cuanta mayor es la frecuencia de reemplazo de los lentes, más saludable es para los ojos, dado que hay menos oportunidades para que generen depósitos orgánicos, ya sea lípidos o proteicos, que provienen de la película lagrimal natural y que constituyen nutrientes para los gérmenes. Siempre y cuando desinfectes tus lentes adecuadamente, los limpies y reemplaces según te indicó tu oftalmólogo, y mantengas tus manos y el estuche de los lentes limpios, los gérmenes tendrán pocas posibilidades de sobrevivir.

Mito 4: Los lentes de contacto son malos para la salud.
Los materiales de los lentes de contacto son biocompatibles. Con frecuencia se utilizan materiales similares en muchas otras áreas de la medicina y el cuidado de la salud. Además, permiten que pase la cantidad correcta de oxígeno a través del lente y es por eso que con modernos lentes de contacto de hidrogel de silicona la falta de oxígeno quedó en el pasado. Los lentes de contacto están diseñados para adaptarse a la forma del ojo y así brindar una comodidad óptima. Esto implica que cuando el profesional de la visión los coloca apropiadamente en el ojo y se los cuida bien, los lentes de contacto son una opción saludable para la corrección de tu visión. Dado que los lentes de contacto son implementos médicos, es importante seguir las instrucciones de tu profesional de la visión.

Mito 5: Los lentes de contacto no permitirán que mis ojos respiren. 
Imagen relacionadaPara tener ojos saludables, una cierta cantidad de oxígeno necesita llegar a la ventana frontal del ojo llamada córnea. El oxígeno se encuentra en el aire alrededor de ti y por lo tanto pasa a través del lente de contacto. La cantidad necesaria varía, depende de si utilizas los lentes durante el día o si querés dormir con ellos puestos. Tu profesional de la visión te recomendará el lente de contacto más apropiado que se adecue a tus necesidades y estilo de vida. Si seguís las recomendaciones de tu profesional de la visión, a tus ojos no les va a faltar oxígeno para respirar.
Sin embargo, aunque el material mismo de los lentes de contacto es suficiente para proporcionar un suministro de oxígeno a la córnea, ese suministro de oxígeno depende de más factores. Por ejemplo, el cuidado de los lentes es un criterio muy importante. La limpieza y desinfección de tus lentes de contacto es vital para la salud de tus ojos.
Combinado con ciclos más frecuentes, el cuidado adecuado de los lentes te permitirá disfrutar plenamente de ellos.

Mito 6: Los lentes de contacto se pueden atascar en la parte de atrás de mis ojo.
No; es imposible que un lente de contacto se pierda detrás del ojo. Los lentes de contacto sólo pueden permanecer en la parte anterior del ojo, o debajo del párpado si es que se desplazan. El ojo posee una barrera protectora que cubre la parte frontal y se curva bajo el párpado superior e inferior para prevenir que el lente se desplace hacia atrás.

Mito 7: Los lentes se caerán de mi ojo si hago movimientos rápidos.
Resultado de imagen para chico jugando al futbol arqueroGracias a los modernos diseños de los lentes, es prácticamente imposible que los lentes de contacto blandos se caigan si fueron colocados correctamente. Se puede practicar cualquier clase de deportes con los lentes de contacto puestos. La forma en la que el lente de contacto se sostiene al ojo depende del diámetro del lente. Los lentes rígidos o «duros», los cuales en general tienen un diámetro menor, son un poco más propensos a desplazarse. Los lentes de contacto blandos nunca se caen de manera espontánea. Rara vez se caen cuando se frota mucho el ojo.

Mito 8: Limpiar los lentes de contacto lleva mucho tiempo.
La limpieza de los lentes de contacto es esencial para la salud ocular y por suerte nunca antes fue tan fácil. La forma más conveniente de utilizar lentes de contacto son los desechables diarios. Con ese tipo de lentes podés disfrutar de un par de lentes nuevos y frescos por un día, y simplemente descartarlos cada noche. Por lo tanto, nunca tendrás que preocuparte de limpiarlos. Pero, al mismo tiempo, cuidar de los lentes reutilizables no es tan complicado. Las soluciones multipropósito modernas y simples hacen que el cuidado y mantenimiento de los lentes sea más fácil que nunca. La mejor manera de desinfectar y limpiar los lentes es frotarlos y limpiarlos, y luego dejarlos toda la noche en la solución mientras dormís. Seguí siempre las instrucciones mencionadas en la etiqueta de tu solución.

Mito 9: No puedo usar maquillaje con los lentes de contacto.
Resultado de imagen para chica maquillandose¡Sí que podés! Sólo debés recordar aplicarte el maquillaje después de colocar los lentes de contacto, y retirarlos antes de sacarte el maquillaje. Cuando utilices aerosoles, como spray para el cabello, debes cerrar los ojos para evitar el contacto del spray con los lentes. Si tenés problemas con el uso del maquillaje y los lentes de contacto, consultá a tu profesional de la visión.

Mito 10: Los lentes de contacto de color son como los cosméticos: no es necesario que un especialista ocular te haga una prueba. 
Los lentes de contacto de color se encuentran disponibles con o sin corrección visual. Eso significa que podés utilizar lentes de contacto de color incluso si no necesitás corrección visual. Sin embargo, hasta los lentes de contacto de color sin diotrías constituyen implementos médicos y por lo tanto deben ser colocados y recetados por un profesional de la visión, y requieren el mismo cuidado que cualquier otro lente de contacto. Es importante saber que NUNCA debés compartir tus lentes de contacto con alguien más. Es de suma importancia para mantener tus ojos saludables.

Mito 11: Todos los lentes de contacto son más o menos lo mismo.
Eso no es cierto. De hecho existen muchas diferencias entre los lentes de contacto : tienen diferentes diseños y están hechos con distintos materiales. también existen diferencias en la corrección de la visión que ofrecen: por ejemplo, hay lentes de contacto diseñados para el astigmatismo. Además hay distintos calendarios de uso: lentes que podés utilizar una y otra vez, lentes que podés utilizar toda la noche y otros que se reemplazan diariamente. Por lo tanto, nunca debés comenzar a usar lentes de contacto o cambiar de un tipo a otro sin el consejo de tu profesional de la visión. No sólo la comodidad de tus ojos y la calidad de tu visión, sino también la salud de tus ojos se encuentran en riesgo.

Mito 12: Cuánto mayor es el contenido de agua de un lente de contacto, mayor cantidad de oxígeno lo atraviesa.
Este es un malentendido muy común. La nueva generación de los lentes de contacto de materiales de hidrogel de silicona proporciona mucho más oxígeno, pese a que el contenido de agua es con frecuencia menor que el de los lentes tradicionales blandos de hidrogel.

Mito 13: Los lentes de contacto no me brindarán una visión más clara que los anteojos.
Imagen relacionadaDe hecho, generalmente es el caso contrario. Los lentes de contacto se posicionan directamente sobre la córnea y, por consiguiente, corrigen la visión de forma directa sobre el ojo y no a 1-2 cm de distancia, como lo hacen los anteojos. Los lentes no se resbalan por la nariz como los anteojos, sino que se mantienen estables sobre la córnea. Ésta es la razón por la cuál en muchos casos los lentes de contacto proveen una mejor visión. Te proporcionan un campo visual más amplio y mayor visión periférica que los anteojos. Además, los lentes de contacto no se empañan, caen o rompen si haces actividad física, y no los afecta la lluvia. Para cualquier clase de deporte, los lentes de contacto brindan una mejor visión que los anteojos.

Mito 14: No puedo utilizar lentes de contacto porque tengo astigmatismo.
En el pasado, los lentes de contacto para la corrección del astigmatismo no estaban disponibles en todos los materiales, pero las innovaciones de los últimos años cambiaron esto. El astigmatismo ya no constituye una barrera para el uso de lentes de contacto y deberías poder disfrutar de toda la libertad que ellos te brindan.

Mito 15: Necesito anteojos adicionales para ayudarme a leer. 
Resultado de imagen para hombre leyendoLa necesidad de ayuda extra para leer se llama presbicia. Generalmente, las personas de más de 45 años usan anteojos para ver de cerca. Existen diversas maneras para corregir la presbicia sólo con lentes de contacto. Una técnica se llama «monovisión». Con la monovisión, el profesional de la visión utiliza distinta graduación en cada ojo para corregir la visión. Funciona muy bien en personas con presbicia de alrededor de 45 años de edad. Además, también existen lentes especiales, llamados «bifocales» o «multifocales» disponibles para pacientes con presbicia. Estos lentes tienen áreas específicas para corregir la visión de lejos y de cerca, y permiten una buena visión en condiciones de luz variantes. La corrección de la presbicia con lentes de contacto es una opción para las personas que ya son usuarios de lentes de contacto y también para los presbiopes que usan anteojos o aquellos que no se sienten cómodos con el hecho de tener que comenzar a usar lentes de cerca.

Mito 16: Soy demasiado joven para usar lentes de contacto. 
No hay un límite de edad para los usuarios de lentes de contacto, tanto los niños como los ancianos pueden usarlos. Los estudios muestran que los niños, algunos de hasta 8 años de edad que requieren corrección de la visión, son capaces de usar y cuidar los lentes de contacto. Por otra parte, los lentes de contacto son una opción para la corrección visual excepcionalmente conveniente para los adolescentes de recreación como parte de su rutina diaria.

Mito 17: Soy muy viejo para empezar a usar lentes de contacto.
Las personas de cualquier edad pueden beneficiarse con el uso de los lentes dada la gran cantidad de distintos lentes disponibles. La única limitación es una posible contraindicación al uso de lentes de contacto. Las contraindicaciones no están relacionadas con la edad y, en general, tampoco con el tipo de lente que vaya a utilizarse. Muchas personas mayores disfrutan de los lentes de contacto para la corrección simultánea de la visión de cerca y de lejos. Tu profesional de la visión podrá indicarte qué será lo mejor para las necesidades de tus ojos y estilo de vida.

Mito 18: Los lentes de contacto son caros.
El costo real de los lentes es menor del que piensan las personas. De hecho, utilizar lentes de contacto puede costarte por día menos de lo que gastes en una revista o en una taza de café. Con los avances tecnológicos, existe una amplia gama de lentes disponibles. De acuerdo con el tipo de lente que usas y la frecuencia de reemplazarlo, tu profesional de la visión podrá ayudarte a encontrar el lente que se adecue mejor a las necesidades de tu visión, estilo de vida y presupuesto.